martes, 15 de agosto de 2017

EL RETO DE ESCRIBIR EN PUERTO RICO



Veamos. Creo que luego de esto no habrá periódico, revista o casa editora que le interese contactarme para escribir. Primero, no le hago relaciones públicas a alguien, y segundo no soy proselitista de algún partido político. Mis pensamientos son un combo de una mente abierta, pero también de unas costumbres arraigadas por mi ser, por mis valores, no fueron impuestas.

Primero, Google lanza la posibilidad de escribir en tu propio blog. Esto ha mermado porque la gente busca grabarse, ser más directa con el público para futuros negocios con su imagen. El caso del escritor es distinto, se escribe para que nos lean, y seguir escribiendo. Porque es cierto que hay mucha gente que ya no lee, pero hay otras personas interesadas en leer. Bueno soy de las que le gusta oler el papel y que mis dedos se llenen de tinta,  y no llego ni a los 40 años. Tampoco pongo mis esperanzas en una casa editora por lo costoso, y si te publican te manifiestan algo en el momento, luego te cambian los muñequitos. Si uno no mueve el producto con biombos y platillos, no se va a vender. Entonces, ¿para qué uno va a dar amor a unas letras que van a ser leídas por menos de 100 personas?

Me pregunto si El Nuevo Día, El Vocero, Primera Hora, entre otros rotativos sirven de vehículo para la carpeta. Porque se me hace tan difícil entender que para escribir “alguito” en uno de estos periódicos tengas que enviar una foto que te veas bien, que el rostro parezca como fichado por la policía. Además, ni hablemos que controlan lo que escribes, porque de todo no puedes escribir, volvemos a otros tiempos que la hoguera está encendida para quemar a los escritores que plasman su pensar, su opinión y que lastimosamente la gente no sabe diferir y se ponen chanquitos.

En serio, he tratado por muchos medios, por ejemplo, el periódico lo que le faltaba era pedirme el seguro social y el récord de buena conducta. En sí, hablo de El Nuevo Día. La persona encargada Leonor (creo que se llama), me pidió un escrito con especificaciones únicas y una foto PROFESIONAL. Asumo que tengo que contratar un fotógrafo. El escritor desea transmitir las emociones con su personalidad, no es un actor para fingir lo que no es. Entonces escribí dos artículos, uno sobre la realidad en los hospitales psiquiátricos y otro sobre que como puertorriqueños tenemos que comenzar por Puerto Rico, arreglar sus problemas para poder juzgar y criticar otros países. Escogió el segundo, creo que el primero no le hacía relaciones honorables al Departamento de Salud, a este gobierno, y en el que escogió el problema fue la foto. Soy escritora, no modelo (por ahora). Quien quiera conocerme, que me escriba al correo electrónico, y uno pauta un conversatorio de acuerdo a lo escrito.

¿Es tan difícil entender lo que es escribir? Entonces, leo libros, artículos de personas que realmente lo que escriben son puras mentiras, se notan desde la luna o lo que escriben no es lo que realmente necesita la gente que yo sí conozco. Lamentablemente, las personas de la clase media, de la clase baja, los pobres, los que se salieron de la escuela, buscan libros, artículos donde se identifiquen. No queremos seguir leyendo reseñas sobre actividades políticas ni críticas a los políticos, no queremos leer sobre Indy Flow o si Mimi Pabón está en candela por una canción urbana. No me interesa si Ozuna corre, si se retrasó un vuelo por un perro, los reggaetoneros que están contratando para el Departamento de Educación para dar mensajes positivos. Es decir, no al bullying, pero perrea, quiero verte casi desnuda o muévete de tal manera.

Si eres el escogido en un rotativo, debes prepararte porque si no eres figura pública dejarán un espacio para que los haters te destrocen, mientras las más queridas como una Alexandra Fuentes le desactivan la “cajita o espacio” donde los lectores de El Nuevo Día o Primera Hora puedan desahogar su amor o su odio. Como sea, al subir la noticia a Facebook, el amor o el odio seguirán. Y no hay cómo complacer a un pueblo pues la changuería 101 da asco. Aquí controlan la libertad de expresión y por más lindo que escribas hay alguien en desacuerdo.

Por lo menos, sigo en el blog, me leen y me escriben de otros países, no he tenido problemas con lo que escribo porque este nuevo blog (mi tercero) es más amigable que los otros dos que he tenido. Incluso he entrevistado a Pamela Noa (ex locutora del Circo de la Mega) y la cantante Elysanij, todo fluyó con armonía. Las entrevistas más leídas, al igual que en otros momentos con artistas urbanos de Puerto Rico y bandas de Colombia.

Así que el reto de escribir en Puerto Rico es escribir lo que sale de tu corazón y no lo que dicten en tu mano. Si escribes o haces lo que te piden para que se publique algo tuyo, no eres tú, eres una persona para rellenar espacios. 

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