sábado, 20 de febrero de 2016

INFIERNO DE ESTE "CIELO TERRENAL"




-Fragmento-
Buenos días Sra. Clarkson, bienvenida a su nuevo trabajo, esta será su nueva oficina. Es una compañía muy grande, y somos la mejor en todo el país sobrepasando los cerebros que creamos. Llegó al mejor lugar de este país, tendrá muchos compañeros, habrá diferentes personalidades, pero no algo difícil para manejar. Nuestros clientes son de un grupo muy respetado, no tendrá problema alguno con ellos. ¡Qué pase excelente día!

La Sra. Clarkson acomodó sus pocas cosas sobre aquel escritorio lleno de polvo, el suelo reflejaba que no había sido limpiado por semanas. Todo estaba desordenado. Sabía bien que la persona que ocupaba su lugar antiguamente, no estaba muy bien de la mente. Hace 6 meses su hijo acababa de morir a consecuencia de un robo.

No le habían explicado el sistema de operaciones, comenzó a hojear todo, sacando sus propias conclusiones, manejar las cosas con toda la calma. Su oficina quedaba cerca de un lugar muy silencioso, de compañeras cercanas tenía a una mujer no muy mayor, pero de aspecto bruto, y de otra mujer ya entrada en edad que la miraba con cierto recelo. Bueno, la Sra. Clarkson sabía que la iban a ver como una usurpadora.

Así pasó el año, entre tensiones, conociendo personas, creyendo en personajes falsos, pudo descubrir personalidades que eran la plena creación de la hipocresía, el juego enfermizo de poderes. En poco tiempo el dueño de la empresa enganchaba los guantes y buscaba un sucesor. Había dos posibles candidatos: dos mujeriegos, dos que arrastraban mala fama, lo único que uno era de buen corazón, y el otro era un ser con espinas que rodeaban su corazón hasta el cerebro. El primero se llamaba Felipe, y el segundo se llamaba Gabriel. Felipe, un fiel ejemplo de superación, con problemas por las mujeres, y tuvo amoríos con compañeras laborales hasta con clientas. Mientras Gabriel, aun teniendo a su esposa Margarita, trabajando en el lugar. Le era infiel con otra compañera de ambos, Ana quien manejaba el área de Recursos Humanos. Toda la compañía, la gran empresa, sabía de esos amoríos, hasta llegaron a los oídos de la Sra. Clarkson y confirmado en dos ocasiones por una "amiga" de Ana, y por Felipe en una conversación a puertas cerradas sobre un proyecto nuevo, que luego se tornó en un campo de desahogo mutuo.

La amiga de Ana, se llamaba Nelia, era una novel consultora de medicina, estaba también siendo contratada por una agencia de células madres porque necesitaban alguien con conocimiento en medicina básica, pero al pasar el tiempo resultó ser un fiasco en lo que buscaban realmente. Nelia al principio le confiaba muchas cosas personales a la Sra. Clarkson, como que iba donde astrólogos para que le leyeran su futuro, que amaba profundamente a otro compañero llamado Evaristo, que para muchos era un hombre culto, para la gran mayoría era un homosexual escondido por una crianza a la antigua. Nelia tenía temor que Ana le quitara a Evaristo pues era conocida como una "atrapahombres", el problema era que Evaristo no miraba ni para la izquierda ni para la derecha. Solo estaba sumando poder, quizás quería llegar al nivel de Felipe o Gabriel. Un día Evaristo dijo que odiaba a Felipe, y otro que odiaba a Gabriel. Luego, otro que no se llevaba con Ana y sus compinches. Ana tenía a cargo, su secretaria era Sandy quien era conocida por sus creencias espiritistas y hablar mal de los dueños de la empresa. La otra secretaria era Yaritza, quien no se metía con nadie, era la fuente de paz, pero a la misma vez era arrastrada por las tres arpías incluyendo a Nelia. ¿Por qué incluyo a Nelia? Quizás la historia tome otro giro.

Nelia no tenía oficina y la tenía que compartir con Ana, Sandy y Yaritza, un espacio aun habiendo una oficina vacía en el lugar. No pertenecía al lugar, pero por sus contactos, y favores hacia el dueño, la dejaban estar allí. La Sra. Clarkson fue movida de su oficina al año y medio, a una oficina vacía dentro de Recursos Humanos. Al principio, como todo la Sra. Clarkson trató de encajar como se trata de hacer en todo trabajo, pero lo que veía y escuchaba era de terror. 

Ana comenzó a sufrir una depresión severa porque su único hijo se fue a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos y Gabriel había terminado el romance que era muy evidente. Comenzó a engordar y visitar varios médicos porque no se sentía bien. También, decía que Sandy ni Yaritza sabían hacer su trabajo, más la última que no estaba graduada en su especialidad.  Sandy, llegaba todos los días con alguna dolencia, prendía inciensos, hacía oraciones, su mirada era como una bruja moderna, hablaba mal de Ana y de los dueños de la compañía con epítetos tan vulgares que sería una ofensa volver a repetirlos. Bueno, una tarde Sandy le dijo a la Sra. Clarkson que había discutido con Ana porque habló mal de Yaritza con acusaciones falsas, tanto así que la borró de Facebook. Yaritza era una mujer que no hablaba de otras personas, sus problemas conyugales, con sus hijos, los llevaba al trabajo y de la nada salía llorando en conversaciones por celular. Entonces, fue ahí donde Nelia se dejó ver pues frente al dueño era una cosa, de espaldas podría jurar que era su enemiga más temerosa. Hacía muchas cosas para lamer ojo, ya nadie de la compañía le caía bien, pues entendían que su orgullo se había pasado de límites y actuaba con cierta prepotencia hacia el jefe y la esposa de este. La palabra más repetida hacia la jefa de su boca era "cabrona", bueno no solo de ella sino Sandy también.

Dentro de esas oficinas estaba la Sra. Clarkson, espantada, sorprendida, incrédula, al punto que comenzó poco a poco alejarse, hasta que todas estas compañeras incluyendo a Evaristo, le dejaron de hablar, actuando fríamente e ignorando que estaban cometiendo "mobbing". De cierta manera todas las personas fuera de esa oficina sabían cómo actuaban y se preguntaban el por qué el jefe movió a la Sra. Clarkson a esa oficina donde tuvo que vivir un martirio con personas que ni un "buenos días" pronunciaban. Se pasaban mofándose a viva voz de otros compañeros, constantes burlas. Chismes iban, venían, y ni hablar del bazaar que tenían allí comprando accesorios y ropa que no estaba permitido bajo las políticas de la institución. Lo más indignante era que hablaban de sus compañeros frente a sus clientes y muchas veces Nelia usaba sus clientes para lograr objetivos que no era algo legal. Pero quién iba a informar todo esto vivido. 

La Sra. Clarkson decía que nadie le iba a creer, pero le dijo a varias personas incluyendo a la jefa, a Felipe, y otro de los supervisores algunas cosas que pasaban allí. No podía entender cómo si toda la comunidad conocía la falta de ética de estas personas, eran tan expuestas positivamente por los jefes. 

Llegó el momento en que el jefe compró otra empresa en otro país y utilizaba los recursos de la empresa actual para mejorar la recientemente comprada. El jefe estaba a punto de jubilarse, ya tenía en su silla a Felipe, pero Gabriel no podía permitir eso, comenzó a visitar más a menudo la nueva empresa y hablaba mal de los empleados de la actual empresa con los nuevos. Incluso, alguien cercano a Felipe indicó que Gabriel les llamaba "brutos"  a las personas de la vieja empresa a los de la nueva empresa. Claramente su objetivo era quedarse manejando la empresa en el otro país ya que con la actual no tenía chance. Era una persona no solo considerada enferma sexual como muchos lo tildaban sino enferma de poder. Las malas lenguas que llegaron hasta la Sra. Clarkson era que Gabriel estuvo hasta recluido en un hospital psiquiátrico por su ansias del poder. Esa misma persona que llevó el mensaje de cómo Gabriel se refería a los empleados de la vieja empresa, sabía también utilizaba el equipo de la actual empresa para su negocio propio que trabajaba con otra empresa similar a la que trabajaba. Había hasta pruebas, pero esa persona no quería ponerse en evidencia porque comenzaría otra guerra más a muerte de las tantas que ocurría allí. Es decir, no invertía en nada, y todo eran ganancias. Pero nadie quería hablar, nadie quería abrir la caja de Pandora.

Imaginen este sitio: ansias de poder y chismes desde los guardias de seguridad, las personas que cobraban los cerebros vendidos, los empleados en todos los niveles, las oficinistas, los gerenciales, creo que hasta los de mantenimiento. Quizás, el jefe creía que tenía una empresa similar al cielo en la Tierra, pero allí lo que se estaba viviendo era un infierno.

Todavía la Sra. Clarkson está sentada frente a su computadora enviando resumé a muchos lugares. No puede negar que el ambiente laboral le ha afectado de la salud física y mental. Nunca había visto algo así en sus más de 25 años de experiencia laboral.

Allí se encuentra la Sra. Clarkson sentada mirando el monitor con un ojo y con el otro observando aquellas arpías haciendo y desahaciendo como una fiesta griega al dios Baaco como si el vino es transparente y azotaba en la cara de todos los presentes.

¿Quién conocía además de la Sra. Clarkson todo lo que estaba ocurriendo? Sí, existía otra persona más, estaba viviendo cosas peores, pero el temple a veces se antepone a la negatividad del lugar y las personas presentes.

Y la Sra. Clarkson comenzó a escribir en una servilleta: "Este infierno que lo llaman cielo terrenal".  

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